miércoles, 30 de mayo de 2018


MAYO, el mes más lleno de vida... la naturaleza se renueva, el mes de las flores...
El mes en que se  remata el trabajo del año escolar, días que se nos pide un mayor esfuerzo... Remata también un trabajo educativo en valores y actitudes.

Resultado de imagen de mes de mariaCoincide, por otra parte, con el tiempo en que todos;  alumnos y profesores percibimos más los cambios, y los avances.

Mes de María que es ejemplo de disponibilidad (la que dijo SÍ), ejemplo de obediencia y confianza en Dios, de amor y servicio en familia, de sencillez y trabajo...Para seguir este ejemplo vamos a reflexionar sobre las siguientes actitudes

 1. Di que “sí” en las cuestiones donde veas clara una llamada a tu servicio y generosidad. "Quien siembra tacañamente, tacañamente recogerá". El “SÍ” de María se prolonga y se hace real, allá donde hay gente de bien que sabe responder afirmativamente a las causas nobles.

2. Ponte en camino, como María. No te quedes cerrado y conforme con tus dificultades. Es bueno saber que, no muy lejos, siempre hay alguien que espera tu llegada.

3. Fíate de Dios. No te dejes arrastrar por la crítica ambiental sobre la iglesia. María vivió de espaldas a toda murmuración. Fue fiel al Señor.

4. Allá donde estés (reuniones, convocatorias, trabajo, colegio, etc.) procura ser reflexivo. Medita, como María, las decisiones que vayas a tomar. En los temas, especialmente delicados, tómate tu tiempo. Es bueno hablarlo con Dios.

5. Si ves que, en donde te desenvuelves, falta el vino de la alegría, del optimismo o de la ilusión, procura –como María- poner tu grano de arena para que, en medio de la insipidez, ayudes a recuperar el sentido de la fiesta.

6. Trata, como María, con delicadeza a los que te rodean. Sé respetuoso. Uno recoge aquello que siembra.

7. No te parezca un imposible el ser cristiano. No lo escondas en tus ambientes. A María, al principio, también le resultaba difícil entender los planes de Dios.

8. Como María, en las Bodas de Caná, haz lo posible para que –en situaciones de inquietud- todo pueda volver a la normalidad. A veces, una palabra a tiempo, vale más que cien mil fuera de lugar.

9. Si sabes de alguna persona que sufre, no lo dudes, acércate a ella. María no lo dudó ni un solo instante: Jesús subió a la cruz pero, Ella, estuvo a los pies del madero.

10. Cuando sientas que, la fama de alguien está en peligro, escapa de esas situaciones y no las alimentes. María, con José, supo marchar hacia Egipto antes de que la maldad se adueñara de un Niño inocente.

NO olvidemos por tanto que:

1.    Decir “sí” como María, es saber que podemos contribuir en algo para que los planes de Dios se cumplan en el mundo.

2.    Ser sencillos, como María, es no complicarnos la vida con las cosas que no son de verdad necesarias.

3.    Ser pobres, como María, es ser felices con aquello que tenemos. Hay muchos hombres que poseen mucho pero, les falta la felicidad

4.    Ser valientes, como María, es dar la cara en las pequeñas o grandes batallas de cada día.

5.    Ser orantes, como María, es reservar un pequeño momento o un simple pensamiento para Dios

6.    Ser fuertes, como María, es no dejarse vencer por las zancadillas que el bien tiene a su paso.

  Que, la gran montaña, no nos impida el ascender a las pequeñas cumbres. Que, los grandes proyectos, no sean obstáculo para llevar a cabo mínimos logros en el día a día.
María, en mayo, nos enseña a escalar la gran cima de la montaña de la perfección a la que Jesús nos llama. ¿Estamos dispuestos)
En aquel tiempo, los discípulos iban subiendo camino de Jerusalén, y Jesús se les adelantaba; los discípulos se extrañaban, y los que seguían iban asustados. 
Él tomó aparte otra vez a los Doce y se puso a decirles lo que le iba a suceder: «Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, se burlarán de él, le escupirán, lo azotarán y lo matarán; y a los tres días resucitará.» 
Se le acercaron los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: «Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir.» 
Les preguntó: «¿Qué queréis que haga por vosotros?» 
Contestaron: «Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda.» 
Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?» 
Contestaron: «Lo somos.» 
Jesús les dijo: «El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; está ya reservado.» 
Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan. 
Jesús, reuniéndolos, les dijo: «Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos.»